Reducir el consumo de sal en tu día a día es fácil.

 

La sal es un condimento muy utilizado, tan común que seguramente el que está presente en todas las cocinas del mundo. Las hay de muchos tipos: sal marina, sal yodada, sal rosa del Himalaya, sal común, flor de sal, la sal negra, en grano, en escamas… En común todas ellas su alto contenido en cloruro de sodio, y pequeñísimas diferencias en cuanto al contenido de otros minerales y en la intensidad de su sabor.

 

Esta se puede utilizar como condimento, pues actúa como potenciador del sabor de los alimentos, si la añadimos a las recetas éstas pueden resultar más sabrosas.  Y por otro lado, se utiliza mucho en el procesado de alimentos puesto que actúa como un conservante.

 

Debido a su uso tan extendido, ya sea en los hogares o en la industria de procesado de alimentos, la Organización Mundial de la Salud  alerta que la mayoría de personas toman un exceso de sal y esto puede incrementar la prevalencia de hipertensión arterial  y de  enfermedad cardiovascular. Derivado de esta situación, los Estados Miembros han acordado reducir en un 30% el consumo de sal de la población mundial de aquí a 2025.

 

Para esto debemos seguir una alimentación saludable, equilibrada y basada en productos frescos y sin procesar, será la base para no tomar más sal de la necesaria, además de estos 3 trucos  :

1- Evitar o tomar esporádicamente todos los productos salados como snaks, aperitivos, patatas chips, los frutos secos salados, las conservas, quesos, platos y salsas preparadas…

2-  No añadir mucha sal a las preparaciones, ni dejar el salero en la mesa, y que esta sea yodada.

3- Utilizar especias y condimentos como potenciadores de sabor de los alimentos es lo más recomendable .

 

Los embutidos por lo general también son ricos en sal. Es por ello, que Argal, buscando en el bienestar de las personas, dispone de la gamma Bonnatur con un 25% menos de sal que productos similares y, por supuesto, manteniendo su sabor tradicional inigualable.