Las características nutricionales de los embutidos.

 

Cuando hablamos de embutidos nos referimos a un amplio abanico de productos derivados, preparados a partir de carnes, picadas o no, que han sido sometidas a procesos de curación o no, con adiciones de carnes, grasas, productos vegetales, condimentos y/o especias; que son introducidos en tripas naturales o artificiales. Y cada uno con características nutricionales diferentes, lo que marcará también su frecuencia de consumo, que te explicamos a continuación.

 

Como vemos, hay muchas variaciones por las que podemos obtener como producto final embutidos, y es por ello que el Código Alimentario Español los clasifica en:

  1. Embutidos de carne (chorizo, longaniza, salchichón, fuet, salchichas, butifarra y sobrasada)
  2. Embutidos de vísceras (sabadeñas y salchichas de hígado)
  3. Embutidos de sangre (morcillas)
  4. Fiambres (jamón de York, mortadela, pastas de hígado y chicharrones).

 

Hay tantas variedades de embutidos que no sería justo ni correcto otorgarles las mismas propiedades nutricionales, las diferencias recaerán sobre todo en su composición y por lo tanto en la cantidad (%) de proteínas y de grasas, busca siempre los de más calidad.

 

Las proteínas de los embutidos son igual a las de la carne, de alto valor biológico , y por lo tanto son una buena forma de aportar proteína de alta calidad a nuestra dieta. No obstante, su contenido en grasas,  principalmente  saturadas y colesterol, es lo que hace que consideremos a un embutido con un perfil nutricional mejor que otro.

 

Entre los embutidos más ligeros  , están el jamón o el pavo cocidos con apenas el 3 % de grasas, son alimentos aliados en nuestra alimentación. Luego encontramos el jamón serrano o la gama de ibéricos que son de moderado contenido graso, siempre que les quitemos la grasa visible. Finalmente, los embutidos que contienen más grasa, como el chorizo, el salchichón o la sobrasada tienen casi el 60%, son alimentos que debemos dejar para ocasiones especiales, tomar de manera muy ocasional y en  moderada cantidad.

 

Asimismo, no nos podemos olvidar de las variadas vitaminas que contienen los embutidos, entre las que destacan las del grupo B  ; así como destacados minerales como el hierro, el cinc, el fósforo o el potasio.

 

También es importante tener en cuenta la cantidad de sal que contienen estos tipos de alimentos, ya que pese a aportar minerales esenciales a nuestra dieta, el consumo de sal hoy en día está por encima de las recomendaciones.

 

A modo de conclusión, podemos decir que es importante conocer el valor nutricional de cada tipo de embutido en particular para poder en conjunto, poder llevar una dieta variada y equilibrada.