Cambia el “comer poco y mal” por el “más y saludable”

 

El ritmo de vida ajetreado y las obligaciones diarias pueden volcarnos a comer “cualquier cosa”, normalmente alimentos rápidos, de buen sabor y fáciles de preparar. Pero esto no siempre será lo más adecuado. ¡Te lo explicamos a continuación!

¿Te identificas con alguna de las siguientes situaciones?
Por la mañana: sales con prisas de casa sin desayunar, y luego te tomas en el bar de la oficina un café con leche y un croissant u otra pieza de bollería.

  • Al mediodía: sales tarde de una reunión o tienes que hacer algún encargo y comes medio sándwich de atún y lechuga con una bebida azucarada, lo más rápido posible.
  • Por la tarde: Los adultos en general no merendamos, pero como la comida no ha sido suficiente y tenemos hambre, un par de galletas rellenas de chocolate y otro café parecerán la solución.
  • Por la noche: al llegar a casa los niños comen antes, una cena perfectamente equilibrada; pero para los adultos, más tarde, un plato preparado congelado y un postre lácteo. Todo esto en un día muy puntual no acarreará más problemas, pero si esto es a menudo debemos plantearnos sí o sí cambiar nuestra dieta.

De por sí, este tipo de alimentación a largo plazo no es conveniente. Al llegar a casa y relajarnos, el apetito y la ansiedad aparecen y aumentan las visitas a la nevera más veces de las que podemos contar. Además, comer en poca cantidad, lleva a más apetito y a más ganas de comer. Basar nuestra alimentación en productos no saludables, ricos en grasas, azúcares… puede dar aumento de peso, ansiedad por la comida  o incluso otros problemas de salud, y sobre todo, nuestro organismo no obtendrá todos los nutrientes que necesita, especialmente vitaminas, minerales y fibra.

Debes saber que el “menú no saludable” del que te hablábamos unas líneas encima puede aportar unas 2500 Kcal. Fíjate en el menú saludable que te presentamos a continuación, de unas 1800 kcal, verás que tomarás mucha más cantidad de alimentos, más saludables, igualmente sabrosos y rápidos de preparar, ¿te lo apuntas?

 

Desayuno:

Infusión o cortado, 50 gr de pan integral con pulpa de tomate y aceite de oliva, con jamón serrano o cocido de calidad Argal.

A media mañana:

Yogur desnatado con pieza de fruta.

En la comida:

Ensalada verde variada grande (lechuga, tomate, pepino, un poco de aceite de oliva y vinagre…) con pechuga de pollo (sin piel) y media patata al horno, con una infusión o café.

En la merienda:

Pieza de fruta con 2 nueces y 1 onza de chocolate 80% cacao

En la cena:

Crema de calabaza, con merluza a la plancha  y berenjena y pimiento asados, infusión.

En la recena:

Un yogur desnatado.

 

¿Ves como comer más cantidad de alimentos saludables y frescos no tomarás más kilocalorías? ¿Sabías que una galleta doble rellena de chocolate tiene 98 kcal? Imagínate, sólo tomando 5 añades casi 500 kcal a tu dieta, además repletas de azúcar y grasas no saludables. Una galleta equivale a 1 plátano, o a 2 nectarinas, o a ¡300 gramos de sandía! ¿Qué diferencia verdad?