La importancia de la merienda en la vuelta al cole

 

El verano llegó a su fin, y descansados y con las energías renovadas, arrancamos un nuevo curso escolar. Llega la emoción de los más pequeños por reencontrar a los amiguitos y profesores, con las mochilas llenas de nuevas ilusiones y de libros por estrenar. Los padre, un poco nerviosos por saber que todo irá bien. ¡La rutina vuelve a empezar! Es imprescindible no agobiarse y tomarse la “vuelta al cole” con normalidad, ánimos y ¡buenos alimentos!

 

En la idea de una dieta fraccionada, es decir comer 4 o 5 veces al día, puede ser bueno para nuestro organismo. Así, por un lado, recibimos nutrientes de manera gradual, lo que hace que estos puedan ser mejor  administrados. Por otro lado, esto también nos puede ayudar a completar nuestra alimentación con todos los ingredientes necesarios al día y con una buena rutina .

 

De esta manera, tomar algo a media  tarde, dentro de un plan organizado de comidas, puede ayudar a niños y jóvenes (también a los adultos) a  completar la alimentación diaria, así como afrontar con un suplemento de energía las últimas horas de esfuerzo y de actividades extraescolares y de  juegos en el parque… hasta llegar a la cena.

 

En función de lo que ya se haya comido hasta el momento, la merienda puede ser parecida al desayuno aunque un poco más ligera. Se pueden incluir fruta, lácteos y/o farináceos como pan o cereales, que puede ir acompañado con algún alimento proteico ligero como la  pechuga pavo cocido Bonnatur de Argal.  Además, no nos debemos olvidar que en el caso de los niños, la merienda debe ser una pequeña comida  de satisfacción después de la jornada de esfuerzo escolar.

 

Algunos ejemplos de meriendas para la salida del cole :

Para los perezosos: una botellita con una pajita con batido de yogur con fruta (melocotón) y cereales.

Para los golosos: bizcocho casero con una onza de chocolate alto cacao con dos albaricoques.

Para los hambrientos: un sándwich mixto con una manzana y un botellín de agua.

Para los que no paran ni para merendar: frutos secos crudos con fruta seca y un plátano.

Para los que les gusta variar: humus de garbanzos con palitos de zanahoria y yogur bebido.