El Plato Equilibrado de Harvard vs. la Pirámide de la Alimentación Saludable.

 

¡No hay lugar a dudas! Un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada son factores clave para un buen estado físico y mental. Para ayudar en esta tarea y seguir una correcta alimentación, los organismos y entidades gubernamentales de los diferentes países del mundo, ponen a disposición de la población multitud de guías, esquemas y herramientas. Pero ¿cuál es más útil? ¿Qué diferencias hay entre ellas? ¿Cuál debo seguir?… Te lo explicamos a continuación.

 

Para empezar, es importante mencionar que una alimentación equilibrada lo es en muchos aspectos, debe ser suficiente y adaptada a las necesidades individuales referentes a la edad, al género, a los horarios, a la actividad física, incluso al estado de salud o a las preferencias. También tiene que ser variada, ya sea en ingredientes como en preparaciones, ya que cuanta más diversidad, más nutrientes y más riqueza. mejor.

 

Para saber qué comer en cada momento y a lo largo del día, como apuntábamos anteriormente, hay varias guías que nos pueden ayudar. Vamos a hablaros en este post de las dos más representativas y de cómo interpretarlas.

 

Por un lado está el Esquema del Plato Saludable  propuesto por la Harvard School of Public Health. Este esquema pretende mostrar los alimentos que se deben tomar en cada comida principal para que sea adecuada y bien proporcionada. Se trata de dividir visualmente el plato en 3 porciones. De estas, la mitad del plato debe rellenarse con el grupo de las verduras u hortalizas, que destacan por su alto contenido en vitaminas, minerales y fibra. Una cuarta parte con el grupo de las féculas, mejor en grano entero, que son ricas en hidratos de carbono complejos y una gran fuente de energía. Y finalmente, el último cuarto deben ocuparlo los alimentos proteicos. Este acompañado de agua, aceite de oliva y fruta o yogur.

 

Por otro lado, otra herramienta muy popular es la Pirámide de los Alimentos . Esta es la que nos explica la frecuencia de consumo de cada uno de los grupos de alimentos, es decir, cuantas veces al día o a la semana debemos tomar cada ingrediente. Así se representan en la base, aquellos que deben tomarse más veces y en mayor cantidad, y en el vértice, aquellos que deben tomarse de manera ocasional y en moderada cantidad.

 

Así, con las dos guías podrás ¡organizar menús equilibrados para toda la familia!