Descubre qué tipos de sal puedes usar en la cocina

 

La sal común (cloruro sódico NaCl, en su forma química) es un condimento usado principalmente como un potenciador del sabor de los alimentos. Así que no es de extrañar que la sal de mesa sea el aderezo más utilizado en todos los hogares. Y aunque las recomendaciones apuntan a moderar su consumo, las hay de muchos tipos, texturas e incluso colore Las sales están de moda, pero ¿qué tienen en común? ¿Para que las podemos utilizar?

 

Todas las sales tienen en común su alto contenido en cloruro de sodio, y pequeñísimas diferencias en cuanto al contenido de otros minerales y la intensidad de su sabor.  La podemos encontrar fina, refinada, gruesa o en escamas, ya sea marina, de roca, yodada, sal rosa del Himalaya, sal común, la sal negra… ¡en las estanterías de los supermercados cada vez hay más!

 

La más popular es la sal común o de mesa. Es de textura fina y la que podemos encontrar enriquecida con yodo, magnesio o flúor… en el salero de mesa o en la cocina apta para todos los usos. Y parecida a esta, la sal marina, de obtención más natural, que ya incorpora naturalmente otros minerales como el calcio o el potasio, también para todos los platos.

 

Según su textura, la sal gruesa o la sal para hornear, para preparar carnes o pescados a la sal, ya que se quita el exceso fácilmente. La sal en escamas o maldon, también voluminosa, ideal para terminar una parrillada de carnes o de verduras.

 

De textura también grande, la flor de sal, se ha convertido en la sal gourmet, tiene unas propiedades gastronómicas especiales, pues es el tipo de sal con menor contenido de cloruro sódico y mayor presencia de otros minerales, por lo que su sabor es menos salado. Y en el sector delicatessen también está de moda la sal rosa del Himalaya, rosa porque tiene hierro, aunque se le atribuyen propiedades medicinales, no hay evidencia científica de esto.

 

Luego quedan las sales con sabores, como la ahumada para pescados, la negra, de trufa… a las que se les añaden especias y aromas.

 

También existen sales hiposódicas para aquellas personas que deben seguir dietas bajas en sal , aunque lo mejor en este caso es evitar la sal y añadir hierbas aromáticas y especies que pueden ayudarnos a dar más sabor a los alimentos.