dietas-detoz-ramon-dc

Las dietas Detox

Todos tenemos muy claro, porque es de sentido común, que una ingesta demasiado elevada de grasas, sodio, alcohol, azúcares simples… no es muy beneficiosa para nuestra salud hepática, renal, cardiovascular y metabólica.

Como es lógico, con excesos de este tipo forzamos a nuestro organismo a trabajar “más duramente”. Como consecuencia de estos excesos -y también de que quizás se han ganado algunos kilos de más- muchas personas pueden “caer en la tentación” de compensarlos mediante las llamadas dietas depurativas, que muchas veces prometen “limpiar” y “depurar” nuestro organismo tras los excesos y de paso eliminar esos kilos de más ganados. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado ya que estas dietas pueden ser dietas milagro y por tanto contraproducentes y peligrosas para la salud.

¿Qué es una dieta detox?
La dieta detox es una de las dietas milagro que continúa ganando adeptos, se basa en sustituir comidas por siropes, batidos verdes….con la idea teórica de conseguir eliminar toxinas.

No es poco frecuente que estos planes o métodos depurativos aconsejen tomar sólo siropes, sólo zumos, sólo sopas de verduras-hortalizas, sólo frutas, sólo infusiones o batidos o combinaciones de todos estos alimentos y bebidas. En este caso, estaríamos hablando de una ingesta muy baja en kilocalorías, de un plan de alimentación totalmente desequilibrado y que aunque se recomiende seguir uno o pocos días se aleja mucho de cualquier tipo de recomendación nutricional procedente de sociedades científicas, administraciones, organismos internacionales, etc. Por tanto se debe evitar este tipo de dietas.

¿Qué debo hacer realmente?
En este sentido, teniendo en cuenta que las dietas detox son perjudiciales lo ideal es seguir permanentemente y durante todo el año (con los alimentos propios de las estaciones) una dieta equilibrada con abundantes frutas, verduras y hortalizas, lácteos (mejor desnatados), cereales (si es posible introducir las versiones integrales como arroz integral, pasta integral, pan integral mejor que mejor), legumbres (todas las semanas unas 3 veces), más pescados (alternar blancos y azules) que carnes (elegir las más bajas en grasa como pollo o pavo…) etc. Si actuamos así en nuestro día a día no pasará nada si en una fecha concreta cometemos excesos: nuestro peso seguirá estable y tampoco supondrá un problema para nuestro organismo.

¿Qué características tienen las típicas dietas depurativas que suelen anunciarse?
La verdad es que las dietas depurativas que se presentan a veces como una forma de eliminar toxinas son generalmente dietas muy hipocalóricas. Es cierto que ciertas sustancias para eliminarse precisan de un proceso metabólico, ya que si se acumulan en el organismo pueden producir daños en la salud. Para eliminarlos nuestro organismo debe procesarlos metabólicamente o transformarlos, es decir, la denominada DETOXIFICACIÓN.

¿Qué es la detoxificación?
Es un proceso que consiste en varias reacciones enzimáticas en las que se trata de neutralizar, metabolizar para solubilizar, estas toxinas y que puedan ser excretadas. Se realiza con sustancias externas tóxicas, pero también con componentes de nuestro organismo (procedentes de reacciones metabólicas, etc.) que se eliminan normalmente (y que de no hacerlo serían tóxicos).

De una forma muy simple podríamos decir que para poder eliminarlas lo que se hace es convertir las toxinas liposolubles en metabolitos inactivos hidrosolubles para poder ser excretados fácilmente y evitar que se depositen en el organismo provocando daños. Estos procesos tienen lugar en el hígado y participan diversas enzimas (citrocromos, monooxidasas, aldehído deshidrogenasa…) según la sustancia a “neutralizar”.

Pero aunque se conviertan en sustancias hidrosolubles todavía pueden ser “peligrosas”, por lo que se aumenta su capacidad hidrosoluble (de ser solubles en agua) y se reduce su toxicidad uniéndose a determinadas moléculas (como acetato, glucuronato…). Luego se requiere un transporte (sacar por ejemplo la sustancia del interior de la célula al exterior) que supone un gasto energético (por citar un ejemplo, en el hígado se llevan los glucurónidos conjugados fuera de las células a la bilis para poder eliminarlos). Pero los transportadores también puede llevar estas sustancias hacia la sangre para su eliminación del cuerpo a través del riñón (por la orina).

¿Cómo se “desintoxica” nuestro cuerpo?
Por poner un ejemplo de cómo se elimina algo concreto, la parte nitrogenada de la proteína se convierte en el hígado (mediante el ciclo de la urea) en urea, que es tóxica en concentraciones elevadas, y se elimina por los riñones formando parte de la orina. Como vemos, nuestro organismo tiene los mecanismos necesarios para “desintoxicarse”, por lo que podemos decir que este tipo de dietas no ayudan en nada.

Hacer dietas depurativas como las que suelen aparecer publicadas (bajísimas en kilocalorías) para eliminar toxinas no tiene sentido. De hecho, suelen ser tan hipocalóricas que pueden acabar originando metabolitos (que se eliminan por la orina) como los cuerpos cetónicos. Lo que hay que hacer es comer de forma saludable habitualmente y si una semana por fiestas, vacaciones etc… me paso más de la cuenta a la siguiente volver a las pautas saludables de siempre.

Nuestro organismo tiene los mecanismos necesarios para ”desintoxicarse”, por lo que las dietas detox no ayudan en nada.

Ejemplo de una semana de dieta rica en antioxidantes, baja en sodio y rica en potasio:

(No se trata de una dieta detox, son contraproducentes, sino de una dieta beneficiosa desde el mundo de vistas cardiometabólico).

Día 1:
Desayuno: Licuado integral de tomate, naranja y limón. Té al limón con canela. Copos de avena con requesón-
Media Mañana: Un plátano
Comida: Ensalada de garbanzos, arroz integral, espinacas y anacardos crudos sin sal. Una pera
Merienda: Yogur natural entero no azucarado cacao puro en polvo no azucarado
Cena: Merluza a la plancha con guarnición de guisantes salteados con zanahoria. Cerezas
Recena: Piña al natural

Día 2:
Desayuno: Café con cacao puro en polvo y leche. Macedonia de piña, pera y manzana. Pan integral sin sal con aceite de oliva virgen extra y tomate
Media mañana: Nectarina
Comida: Pasta integral con merluza cocida desmigada, gambas cocidas y tomate natural. Albaricoques
Merienda: Cuajada con canela
Cena: Pollo al horno con romero y curry con guarnición de pimiento rojo asado y ensalada de lechuga y zanahoria. Ciruelas
Recena: Pistachos crudos sin sal


Día 3:

Desayuno: Infusión de canela. Ensalada de copos de avena, nueces crudas sin sal y piña natural. Yogur natural no azucarado.
Media Mañana: Melocotón
Comida: Lentejas rehogadas con cebolla, pimiento y zanahoria
Merienda: Un plátano
Cena: Sopa de tomate, cebolla y perejil. Huevo cocido con champiñones salteados. Una cuajada.
Recena: Paraguayos

Día 4:
Desayuno: Té verde con limón. Tortitas de avena integral rellenas de manteca de cacahuete sin azúcar y aguacate
Media mañana: Uvas
Comida: Ensalada de alubias, huevo, lechuga, tomate, mango, piña y zanahoria. Yogur natural entero no azucarado con canela
Merienda: Yogur entero natural no azucarado
Cena: Sopa de cebolla y apio. Merluza al horno con setas. Arándanos
Recena: Cuajada con canela

Día 5:
Desayuno: Infusión de hinojo. Ensalada de tomate cherry, zanahoria baby, avellanas crudas sin sal, mango y yogur entero natural no azucarado
Media Mañana: Frambuesas
Comida: Ensalada de aguacate y bonito fresco cocido con tomate. Cerezas
Merienda: Licuado integral de limón y remolacha.
Cena: Salteado de calabacín, setas, champiñones y gambas
Recena: Leche con cacao puro en polvo no azucarado con canela en polvo

Día 6:
Desayuno: Café con leche. Pan integral sin sal con aguacate, tomate y nuez cruda sin sal. Plátano.
Media mañana: Uvas
Comida: Puré de apio, guisantes y tomate. Revuelto de espárragos trigueros y berenjena. Pera
Merienda: Yogur natural desnatado no azucarado con anacardos crudos sin sal
Cena: Lenguado a la plancha con pimientos asados con tomates. Cerezas
Recena: kiwi

Día 7:
Desayuno: Batido integral de plátano, kiwi y leche desnatada con canela en polvo y copos de avena.
Media Mañana: Yogur entero natural no azucarado
Comida: Ensalada de patata cocida, lechuga, tomate, cebolla, zanahoria y langostinos cocidos. Cerezas
Merienda: Sandía
Cena: Daditos de pechuga de pollo con alcachofas. Melón.
Recena: Sandía