Receta para Halloween: ¡Calabazas rellenas!

 

Desde Argal nos gusta mucho proponeros recetas, si son divertidas y para fiestas ¡aún nos gusta más!  Por eso hoy os vamos a explicar una en la que toda la familia va a participar. Además puede formar parte de una merienda divertida, junto con un smoothie de fruta ; o bien puede formar parte de una cena terrorífica con una ensalada completa de entrante o una sopa de calabaza   y un postre a base de frutas como una macedonia.

 

 Receta de “Calabazas rellenas de jamón Bonnatur, queso tierno y salsa marinara”.

 

La salsa marinara es una salsa de tomate napolitana, es decir una clásica salsa de tomate sofrita con ajo y hierbas, con o sin cebolla, para chuparse los dedos. Además si preparas de más puedes utilizarla luego para un plato de pasta, o unas albóndigas con arroz…  Te explicamos la receta ¡a continuación!

 

Ingredientes:

– Láminas de masa de empanada (depende de cuantas calabazas queráis preparar y de qué tamaño, lo ideal es que en cada lámina salgan 2 o 3 calabazas).

– Jamón cocido Bonnatur de Argal (2 lonchas por calabaza)

– Queso tierno (una loncha o 2 cucharadas soperas si es rallado por cada calabaza)

– Salsa Marinara: pulpa de 4 tomates triturada, 4 c.s. aceite de oliva, sal y pimienta al gusto, 2 dientes de ajo picados, orégano, albahaca fresca 10-12 hojas. Opcional 1 cebolla mediana picada y una cayena.

 

Preparación:

Para la salsa marinara: en una cazo pon a cocinar todos los ingredientes juntos, hasta que sofrían y haya perdido el agua, unos 15 minutos a fuego medio será suficiente. Puedes triturarlo todo con un túrmix, así los niños no encontrarán tropezones de cebolla…  Al final incorporamos la albahaca fresca para mantener mejor su sabor.

Para las calabazas, se trata simplemente de estirar bien la masa. En el dibujar la cara de la calabaza, puedes ayudarte con una plantilla, la otra cara será lisa. En la cara lisa ponemos la salsa, el jamón y el queso, y cerramos con la cara de la calabaza. Se trata de pellizcar con un tenedor los bordes para que no se derrame el contenido en el horno.  Una vez preparadas las calabazas, se dejan en papel sulfurizado,  se pintan con clara de huevo, y se hornean a 200 ºC hasta que queden doraditas. ¡Ñam! ¡Ya las tenemos!