Trucos para combatir la anemia ferropénica

 

Algunos de los trastornos por déficit más frecuentes  en nuestra sociedad, puede ser la anemia.  Aunque hay de diferentes tipos y de variadas causas, la anemia ferropénica quizás sea la más común.  Por lo que hoy queremos daros algunas ideas en relación a esta, y como siempre, la principal recomendación es  visitar al médico si no os sentís bien o pensáis que esto os puede ocurrir a vosotros.

 

Los glóbulos rojos, son las células encargadas de circular por la sangre para repartir el oxígeno, que se capta en los pulmones hasta que se libera en todos los tejidos y órganos del cuerpo. Asimismo, los glóbulos rojos, contienen hemoglobina, que a su vez contiene hierro, que es el mineral capaz de “coger” el oxígeno para el transporte. Si no tenemos suficiente cantidad de hierro, no podemos “fabricar” hemoglobina, por lo que se tienen menos glóbulos rojos, lo que implica que los tejidos no pueden oxigenarse adecuadamente.  Pues bien, la anemia ferropénica, se caracteriza por una carencia de hierro.

 

Consecuentemente,  la falta de hierro provoca una disminución en el transporte de oxígeno a las células de nuestro cuerpo, y es por ello que las personas con anemia suelen encontrarse más cansadas, con mareos, dolores de cabeza y con las membranas mucosas más blanquecinas…

 

Una forma eficaz y educativa para prevenir este déficit de hierro es a través de la alimentación, conociendo bien los alimentos que favorecen o inhiben la absorción del hierro, así como saber que alimentos son ricos en hierro.

 

El hierro de los alimentos de origen animal o llamado “hemo” (cómo el hígado, el pollo, las almejas, los mejillones, el atún o los embutidos …), tienen una mayor absorción que el hierro que los alimentos de origen vegetal o llamado “no hemo” (como las lentejas, las alubias, los garbanzos, el tofu, las espinacas, el kale o los frutos secos…).

 

Además, hay elementos que favorecen la absorción del hierro, como son: la vitamina C (pimiento rojo, espinacas, kiwis, fresas, naranjas o tomate…); los aminoácidos de origen cárnico (ternera, cordero, pollo, pavo, cerdo y huevos…);  o la vitamina A (hígado de ternera, zanahoria, albaricoque seco, espinacas…).

 

Para aumentar la cantidad de hierro absorbida, es importante seguir estas recomendaciones, es decir, tomar alimentos ricos en hierro, y potenciar su absorción con otros ingredientes como un zumo de naranja después de tomar un plato de lentejas…

 

A continuación te proponemos ejemplos de comidas o cenas ricas en hierro:

 Ensalada de lentejas con espinacas crudas, tomate y huevo duro, aliñada con una vinagreta de limón, Naranja

Crema de zanahoria, Filete de ternera con patata al horno, Kiwi

Wok de pimientos, brócoli y cebolla, Mejillones al vapor con tomate, Fresas

Espárragos verdes a la plancha con crujiente de jamón serrano Argal, Rape con almejas al pil pil, Papaya

Salteado de garbanzos con espinacas, Atún asado con crema pimientos rojos, Arándanos con yogur