gastronomia mediterranea

Comer sano viviendo solo

Cuando se vive solo, conseguir una alimentación sana puede parecer, en principio, difícil. La realidad es que cocinar y comprar para uno mismo los alimentos tendemos a caer en los platos precocinados y la comida rápida.

Adquirir el hábito de cocinar a partir de ingredientes naturales, frescos y sanos, supone grandes beneficios en nuestra salud y sólo requiere un pequeño esfuerzo.

¿La clave? Una buena planificación de los menús y dedicar un poquito de tiempo a cocinar sano.

Pautas para seguir una dieta equilibrada

Te indicamos algunas pautas que te pueden servir de ayuda para conseguir una alimentación sana viviendo solo:

1.Planifica tu dieta semanal

Para llevar un patrón dietético saludable es fundamental que te organices una dieta previa. Un sencillo planning de menús te permitirá apostar por una dieta variada, equilibrada, divertida, apetecible y saludable. Pero además, al planificar,  puedes ahorrar en el supermercado, ya que al tener claro qué comerás cada día puedes evitar tirar a la basura alimentos porque caduquen, etc.


2.Compra semanalmente

Planifica y comprueba que tienes en tu cocina todo lo que necesitas para cocinar diariamente. Puede ser que al abrir la nevera y no ver nada en su interior caigas en la tentación y acabes comiendo comida rápida.

Es fundamental que cada semana vayas a hacer la compra y  adquieras los alimentos básicos para tu dieta semanal.

 

3.No ir a comprar con hambre

Un buen consejo es no ir a comprar con hambre, porque muy probablemente comprarás más de la cuenta y además cosas que no debes por el hecho de tener hambre en el momento de compra.

 

4.Cocina más raciones y congela

Un buen consejo que te ayudará a comer de forma saludable viviendo solo es cocinar cantidades más abundantes. Así aprovecharas tus recetas y el tiempo invertido en la cocina. Además minimizarás la comida desechada lo que permite un ahorro en el gasto y una mejora en la salud de todos.

No olvides incluir en tu dieta alimentos saludables, reduciendo al máximo los ingredientes más grasientos. Los alimentos que deberíamos consumir son frutas y verduras, carnes magras (pollo, pavo y conejo), pescados, carbohidratos integrales, legumbres y lácteos.

 

Fdo: Juan Manuel Sanchez