¿Cómo evitar el olor que queda en los tápers?

En 1947 la marca Tupperware (su fundador Earl Silas Tupper)  presentó un recipiente de plástico que fue la revolución para poder transportar comida sin que se derramara. Su éxito fue tal, que hasta hoy, hemos adquirido esta palabra para referirnos a cualquier recipiente para transportar alimentos, así como para conservarlos, guardarlos, refrigerarlos… nos los llevamos al trabajo, al cole, de excursión… ¿pero qué debemos saber de los tápers? ¿Cómo se deben utilizar? ¿Y limpiar? Te lo explicamos a continuación.

Seguro es un utensilio que utilizamos con mucha frecuencia en casa, de múltiples usos, debemos tener una serie de directrices para utilizarlos adecuadamente.

La primera a tener en cuenta, es el material con la que están hechos, ya que existen muchos tipos en el mercado. Debes saber que son preferibles los recipientes de cristal a los de plástico, ya que en los de cristal se puede calentar la comida. Si prefieres los de plástico asegúrate que son de buena calidad, que pueden calentarse y que puedes renovarlos con frecuencia. Ambos deben cerrar herméticamente y estar bien limpios.

Para que estén bien limpios, y evitar que el táper acumule, olores, sabores, e incluso, colores… (esta quizás es su peor incomodidad, especialmente en los de plástico) sigue los 5 trucos que te proponemos a continuación:

1- Debes limpiarlos inmediatamente después de su uso.  Idealmente con agua caliente, un buen jabón desengrasante, e importante: un estropajo suave que “no lo ralle”.  Ya que las “ralladuras” o erosiones pueden luego ser puntos muy difíciles de higienizar.  Si no lo puedes lavar, cómo mínimo debes enjuagarlo con agua. Y deja un poco de papel absorbente dentro hasta que llegues a casa.

2- Puedes utilizar lejía de uso alimentario. Si las manchas no se van, déjalo en remojo con agua y lejía de uso alimentario unas horas, sigue las instrucciones del fabricante del desinfectante en cuestión.

3- No guardes las fiambreras cerradas, esto puede ocasionar malos olores.

4- Siempre que sea posible, utiliza recipientes de cristal. Aunque sean más frágiles, se puede calentar la comida en ellos, y comer en cristal es mucho más agradable.

5- Dejar en remojo con bicarbonato de sodio, o con sal, o con vinagre de manzana, así como frotarlos con limón… son otros trucos caseros que pueden ayudar.