¿Cómo saber diferenciar un buen jamón cocido?

En el mercado existe una amplia variedad de jamones. En algunos artículos hemos hecho mención a la calidad del jamón curado o a la de los embutidos. Pero, en el caso del jamón cocido ¿ocurre lo mismo? ¿Hay diferencias entre ellos? ¡Pues si! La calidad del jamón cocido es muy variable dando así características nutricionales diferentes . ¿Y entonces, qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir un buen jamón cocido? Te lo explicamos a continuación.

En el caso del jamón cocido, no nos debemos sólo fijar en las apariencias, puesto que son siempre similares, nos debemos fijar en el “nombre” y en la lista de ingredientes. Así, la gran diferencia entre los distintos tipos, recae especialmente en la cantidad de féculas que contienen y en consecuencia a la proporción de carne. No es lo mismo el “jamón cocido” que el “fiambre de jamón”. El jamón cocido se obtiene exclusivamente de la pata trasera del cerdo cocida mientras que el fiambre es una mezcla de la pata trasera con otras partes del cerdo, junto con proteínas vegetales, féculas, azúcares, gelificantes…

Así pues desde el punto de vista nutricional nos interesa escoger jamones con un alto contenido en carne para que el aporte proteico sea mayor, busquemos nomenclatura tipo “jamón cocido extra”… La gama Bonnatur de Argal es de calidad extra, alimentos ricos en proteínas y bajos en grasa con un sabor inigualable ¡ideales para todos!

En referencia al color del jamón, a diferencia de lo que popularmente se cree, no debemos fijarnos siempre en los jamones  más rosados . Pues, generalmente el jamón cocido con un color rosa más artificial es al que industrialmente más colorantes se le han añadido. Desde Argal, todos los productos de la gama Bonnatur son sin colorantes añadidos, así que son alimentos más naturales.

En el mercado también encontramos los embutidos derivados del pavo, como la pechuga de pavo o el jamón de pavo. Son alimentos con características muy similares a las del jamón cocido, alimentos ricos en proteínas de alta calidad  y moderado aporte energético . ¡Eso sí! Es importante hacer hincapié a otros productos derivados del pavo como la mortadela, el salchichón… ya que el contenido de grasa es alto, muy similar otros embutidos ya que no dejan de ser una mezcla de carne con grasa y especias. ¡Así que, no porque sea de pavo quiere decir que es más ligero!

También, nos puede interesar la cantidad de sal o si contiene algún alérgeno, en el caso de las personas intolerantes o alérgicas  . Por ejemplo, desde Argal se elabora la variedad con aporte de sal reducido, siempre pensando en el bienestar de las personas. Además, de que la mayoría de productos son sin gluten.