Diferencias entre el jamón serrano y el jamón ibérico

En el mercado existen muchos tipos de jamón y a veces puede ser una tarea complicada decidir cuál escoger. En este post te explicamos que diferencias hay entre los distintos jamones y porque nos puede interesar más escoger uno u otro.

Por lo general, desde el punto de vista nutricional, el jamón es un alimento con propiedades muy interesantes . Es rico en proteínas de alta calidad, como las de la carne, el pescado o los huevos. También destaca por su aporte en vitaminas del grupo B , así como de hierro . En cuanto al contenido en grasa su aporte es moderado, pero este nutriente puede ser variable, tanto en cantidad como en calidad, según la procedencia del cerdo así como el proceso al que se haya sido sometido el jamón.

Por un lado, el jamón serrano sigue unos métodos tradicionales de salazón certificados, de cerdos de raza blanca criados intensivamente, con los que se consigue un jamón con la carne casi magra y en el que la grasa se concentra principalmente bajo la piel. En este proceso de maduración, que dura un mínimo de 9 meses, se consigue su peculiar aroma y sabor dándole una calidad excelente. Desde el punto de vista nutricional, esto nos facilita extraer fácilmente la parte visible de grasa, por lo que se consigue un alimento rico en proteínas y con moderado aporte calórico.

Por otro lado, con los cerdos ibéricos  se obtiene un jamón con unas características excelentes y más saludables. Destaca nutricionalmente por su mayor proporción de los llamados ácidos grasos monoinsaturados, sobretodo de ácido oleico; para que nos entendamos, ésta es la grasa principal del aceite de oliva. La carne de cerdo ibérico también es rica en ácidos grasos poliinsaturados, que son esenciales para nuestro organismo. Las características de su crianza en el campo y de su alimentación, provocan que su carne sea más sabrosa y jugosa, así como más saludable.

En cuanto a la cocina el jamón puede ser muy versátil. Puede formar parte de recetas de aperitivos , de verduras, de carnes o de pescados… Y como no, para los bocadillos, el jamón también es un buen ingrediente. Ya sea en tu desayuno o incluso, si es completo, para tu comida o cena.

¡Disfruta del jamón! ¡Es un placer muy saludable!