Una buena salud digestiva es posible ¡te explicamos unos pequeños trucos!

Es frecuente oír: “me siento con pesadez de estómago…”, “últimamente me cuesta mucho ir al baño…”, “tengo la barriga hinchada…”. Afectaciones comunes, que si son de carácter puntual, no nos deben preocupar excesivamente, aunque tampoco debemos omitir pues generan un malestar general muy incómodo. ¿Qué podemos hacer para evitarlo? Para empezar es importante destacar que la salud intestinal va a depender en gran parte de los alimentos que se consuman, así que, es imprescindible partir de unos buenos hábitos de alimentación.

Para propiciar una buena salud digestiva en general deberíamos tener unos hábitos adecuados cómo comer despacio, masticando bien los alimentos, sin prisas ni estrés, fraccionar la dieta a 4 o 6 comidas al día, no llevar prendas demasiado ajustadas, utilizar cocciones sencillas (plancha, horno, microondas, vapor…) con poca grasa, basar nuestra alimentación en frutas, hortalizas y cereales, en alimentos ligeros,  beber 1.5 L de agua al día y tener un estilo de vida activo.

Además, debemos diferenciar lo que sería un malestar más del tipo “estomacal” del que sería del tipo “intestinal”. Algunos problemas que pueden surgir en el primer punto podrían ser digestiones pesadas, acidez de estómago, dolor… Para todas ellas debemos optar por alimentos saludables,  de fácil digestión, vegetales con poca fibra,  evitar alimentos muy ricos en grasas, elegir cocciones sencillas, aliños simples, evitar picantes y salsas… y nunca acostarse después de las comidas.  En la medida de lo posible, debe evitarse el café o el té ya que favorece a un aumento de la acidez del estómago. También existen otros alimentos específicos y distintos para cada persona que pueden ocasionar digestiones pesadas, como el chocolate, las carnes… En este caso, es tan sencillo como escuchar nuestro propio organismo y evitar dicho alimento o comida.

Cuando el malestar tiene que ver con los “intestinos”, del tipo estreñimiento, gases, hinchazón… hay diferentes puntos a tener en cuenta. El primero, el consumo de fibra, que desarrolla un papel muy importante y beneficioso en los intestinos, ya que la flora intestinal la digiere y aprovecha sus nutrientes. Aunque algunas personas son muy sensibles a los alimentos muy ricos en fibra, y en estas puede causar incomodidad, dolor, hinchazón, gases… Debemos tomar de 2 a 3 piezas de fruta al día y verduras u hortalizas en las dos comidas principales del día.  Los alimentos ricos en fibra son la fruta, la verdura, la fruta seca, las legumbres y los cereales integrales en general.

Y para muestra un  botón, os proponemos un ejemplo de menú diario saludable para mejorar la salud intestinal.

menu-de-primavera-argal-01