¿Qué relación hay entre el deporte y el consumo de proteínas? Te lo explicamos a continuación.

La alimentación y la práctica deportiva son una pareja inseparable. Sabemos que  puede mejorar nuestro rendimiento así como mejorar la recuperación, especialmente si la práctica es intensa y de manera periódica, y si se quiere mejorar la marca. Saber qué comer y beber antes, durante y después, potenciará los resultados.

El nutriente que te aporta la energía que necesitas son los hidratos de carbono, los encontramos en el pan, la pasta, el arroz, las patatas, los cereales o las legumbres… Es conveniente que, unas dos horas antes del ejercicio, tomes una porción de este grupo de alimentos, durante la actividad (si es de larga duración) vayas ingiriendo también, y al terminar repongas la energía gastada.  Las frutas y las verduras son también imprescindibles como fuente de vitaminas y minerales antioxidantes. Y los lácteos bajos en grasa nos aportaran calcio y otros minerales. Las grasas saludables como el aceite de oliva virgen también son una fuente de energía interesante.

Otro nutriente que hay que tener en cuenta, y al que dejamos un espacio a parte, es la proteína. Los alimentos más ricos  en este nutriente son la carne y sus derivados como los embutidos, el pescado y los huevos, sin olvidar los lácteos.  Intentaremos escoger los más ligeros como las carnes blancas de pollo, de pavo o de conejo, y  algunas rojas como el lomo o el solomillo del cerdo o de ternera, así como sus derivados bajos en grasa como el jamón o el pavo cocido Bonnatur de Argal, así como el lomo embuchado o el pavo curado de Argal.

Los alimentos proteicos ligeros serán la base del aporte de proteínas de alto valor biológico imprescindibles también para la recuperación muscular. Este grupo de alimentos te interesa especialmente si practicas algún tipo de ejercicio en el que se requiera la fuerza. Tomar algo de proteína al finalizar el esfuerzo te ayudará a recuperar el tejido muscular.

Igualmente será muy importante mantenerse bien hidratado antes, durante y después del ejercicio, para así restaurar las pérdidas de agua que puede tener nuestro cuerpo.

No debes olvidar que, para estar bien nutrido, debes cuidar tu alimentación a diario, y no sólo el día que practicas ejercicio y así ¡te sentirás bien todos los días!