FIN DE AÑO CON JAMÓN SERRANO Y EMBUTIDOS IBÉRICOS DE ARGAL

Las Fiestas Navideñas son los días por excelencia de agradar a nuestros invitados y de ofrecerles el mejor ambiente y decoración, las mejores preparaciones y los mejores ingredientes. En esta línea, el jamón serrano y los embutidos ibéricos de Argal superan las expectativas gastronómicas y además tienen un buen perfil nutricional, por lo que son ideales para ofrecer a nuestros comensales. Vamos a explicarte a continuación sus características nutricionales.

La raza del animal y la alimentación a la que se somete es clave para la calidad de la carne del cerdo. Los de raza ibérica, además de su alimentación a base de vegetales del monte y de piensos de calidad, son animales que hacen ejercicio lo que es muy importante ya que fortalece sus músculos, hace que la grasa se infiltre en la carne y que se engorden de manera más lenta; y todas estas características hacen que su carne y derivados sean más sabrosos y jugosos, así como más saludables.

La carne de cerdo ibérico y sus derivados como el jamón o el lomo curado tienen unas características nutricionales especiales gracias a la composición de su grasa más saludable. En comparación a los cerdos de raza blanca criados intensivamente, la carne del cerdo ibérico tiene mayor proporción de los llamados ácidos grasos monoinsaturados, sobre todo de ácido oleico, que para que nos entendamos, ésta es la grasa principal
del aceite de oliva, de conocidas propiedades protectoras. La carne de cerdo ibérico también es rica en ácidos grasos poliinsaturados, que son esenciales para nuestro organismo. Además, las grasas del tipo saturado (“malas”) están presentes en menor proporción en la carne de cerdo ibérica, y de aquí y en resumen el buen perfil nutricional de estos alimentos.

En cuanto a la calidad de las proteínas de la carne, es alta en ambas razas. No hay que olvidar que las partes magras del cerdo como el lomo, el solomillo o el jamón, al contener poca grasa de por sí y si son de buena calidad como el jamón serrano Argal, son en ambos casos saludables, ricas en hierro y en vitaminas del grupo B.

Así pues, es en el consumo de carne de cerdo en forma de embutidos, que son los que contienen más grasa en general, cuando toma especial relevancia la raza y la cría del cerdo. Los embutidos ibéricos pueden formar parte de una dieta equilibrada y variada, rica en verdura, fruta, cereales, pescado y aceite de oliva.

El jamón y los embutidos ibéricos de Argal, además de más saludables, estas fiestas ¡serán deleite de los paladares más exigentes!