Vitaminas y minerales en otoño ¿Necesitamos tomar suplementos?

Las vitaminas y minerales son nutrientes imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo, pero no por tomar muchos suplementos estaremos más sanos. Seguir una alimentación equilibrada, variada y dando prioridad a los alimentos de temporada, es suficiente para cumplir con los requerimientos mínimos de vitaminas y minerales necesarios.

Sin embargo, muchas personas, cuando empieza el frío y con él los resfriados, creen que consumir ciertos suplementos (por ejemplo los de vitamina C) pueden ayudarles a evitarlos. Eso no es así. Los expertos apuntan que el contenido óptimo de nutrientes que el organismo puede aprovechar es el que está en los alimentos de manera natural, por lo que las mega dosis tomadas en los suplementos o bien son eliminadas sin más o bien se pueden acumular en el tejido adiposo del organismo pudiendo ejercer una función
contraria a la esperada.

Debes saber que el sistema inmunitario, como la salud en general, puede verse reforzado por una alimentación adecuada y equilibrada. Para eso es muy importante, como siempre os vamos explicando, seguir una dieta variada y un estilo de vida saludable.

Aún así, podemos definir algunos nutrientes más importantes por su implicación en el sistema de defensas, y aunque verás que éstos están ampliamente distribuidos en los alimentos, podemos especificar algunos ejemplos. Éstos son en gran parte los nutrientes con funciones antioxidantes, como el Zinc, el Selenio y las vitaminas A, C y E. Intervienen además otros componentes como el Hierro, las vitaminas del grupo B y también los ácidos grasos esenciales omega 3. Sin olvidar los yogures y leches fermentadas, que contienen bacterias vivas que ejercen beneficios sobre nuestra salud pudiendo ejercer un papel protector.

La vitamina C es la estrella y su aporte principal no solamente se encuentra en los cítricos como la naranja, las fresas, el kiwi…, se obtiene también del consumo diario de otras frutas frescas y ensaladas. También juegan un papel muy importante las vitaminas A (verduras y hortalizas naranja, rojizas o amarillas) y E (principalmente en los lácteos enteros, los frutos secos y los aceites vegetales). Las vitaminas del grupo B están ampliamente distribuidas en los alimentos siendo características de carnes y derivados como el jamón cocido Bonnatur, o de hojas verdes.

Por otro lado, son necesarios también alimentos que contengan minerales como el Zinc, el Selenio y el Hierro. El zinc se encuentra mayoritariamente en los cereales integrales y semillas, carnes rojas, marisco, huevos y lácteos. Las nueces y las verduras son los alimentos con mayor contenido en selenio. El hierro está presente en grandes cantidades en los alimentos de origen animal como las carnes rojas, en el jamón serrano Argal, o en moluscos o huevos.