¿SABÍAS QUE? LOS ADITIVOS

egún el Código Alimentario Español podemos definir aditivo como: “toda sustancia que es intencionadamente añadida a los alimentos y bebidas, sin propósito de cambiar su valor nutritivo, a fin de modificar sus caracteres, técnicas de elaboración o conservación para mejorar su adaptación al uso al que son destinados”. Dice también “dichas sustancias, posean o no valor nutritivo, no se consumen normalmente como alimentos, ni se usan como ingredientes característicos de los mismos”.

Los aditivos se pueden clasificar en cuatro grupos. La primera, sustancias que modifican las características organolépticas (o sensoriales) ya sea el color, sabor, el olor cómo colorantes, edulcorantes o aromas. La segunda, estabilizadores del aspecto y de los caracteres físicos cómo emulgentes, espesantes… La tercera, sustancias que impidan alteraciones químicas o biológicas cómo conservantes o antioxidantes. Y finalmente, la cuarta, son los correctores de los alimentos que intentan mejorar la calidad del alimento.

Los motivos para el uso de aditivos en la industria alimentaria son varios, van desde los avances tecnológicos, pasando por nuevas estrategias de producción o comercialización, hasta factores sociológicos, económicos e incluso psicológicos, de una sociedad moderna. Todo esto se traduce, por ejemplo, en tener disponibilidad de alimentos fuera de su temporada; puede también hacer más accesibles ciertos alimentos ya que la utilización de estas sustancias puede hacer ciertas producciones más económicas; o puede hacer que un alimento tenga un aspecto más atractivo (ya que por ejemplo algunos procesos tecnológicos disminuyen el color o el olor original); o además dan estabilidad a la vida comercial de un alimento… etc.

La legislación en este tema es clara y estricta, la utilización de aditivos está permitida y controlada por las autoridades sanitarias, en el tipo de sustancia y en la cantidad máxima permitida, además, para que una sustancia pueda ser utilizada como aditivo, entre muchos otros requisitos, se debe demostrar científicamente que “su uso esté exento de peligro para el consumidor”. La OMS en las recomendaciones del Codex Alimentarios fija las listas permitidas de aditivos, y la legislación Española obliga a las empresas de productos alimentarios a indicar en su etiqueta el tipo y el numero identificativo para poder ser controlados.

No obstante, debes saber que los productos de la gama Bonnatur de Argal poseen el sabor auténtico de siempre. ¿Sabes por qué Bonnatur es el jamón cocido con el sabor natural que tú recuerdas? Porque se selecciona cuidadosamente la materia prima, se cuece el jamón en su jugo, se elabora sin prisa, no se añaden
fosfatos, ni féculas ni colorantes artificiales y además se hacen sin lactosa y sin gluten.