La pasta, un alimento muy nutritivo que no engorda

 

La pasta es un alimento muy nutritivo y saludable, que tomado en la cantidad adecuada, con la frecuencia apropiada y los ingredientes más convenientes, no tiene porqué engordar. Destaca por su alto contenido en hidratos de carbono de lenta asimilación, fuente energética imprescindible para el organismo. Hay que tener en cuenta que no es el alimento en sí lo que hace que se pueda coger peso, es el conjunto de nuestra alimentación lo que puede decantar la balanza, de aquí la importancia de seguir una dieta equilibrada y saludable.

La pasta es un alimento a base de harina, la más popular y consumida es la de trigo, aunque también las hay de arroz, maíz u otros granos. Este ingrediente hace de este alimento una fuente muy importante de hidratos de carbono o también llamados fécula s, imprescindibles en una dieta equilibrada. Este nutriente aporta al organismo energía de larga duración, en otras palabras, es nuestro combustible principal.

Además de los hidratos de carbono, la pasta aporta proteínas (más si contiene huevo o es rellena), vitaminas y minerales (en especial si tiene puré de verduras, la típica pasta de colores) y fibra (si es integral ya que contiene el grano entero). Destacan las vitaminas del grupo B y minerales como el zinc o el selenio. Si es una pasta rellena con algún alimento lácteo como el queso, además de ser más energética, tendrá también calcio.

Es por todo esto que la pasta debe incluirse en una dieta equilibrada, en cantidades moderadas si se sigue una dieta de adelgazamiento, pero nunca eliminarla de la dieta. En el consumo de pasta, como en el de otros alimentos, lo que importa realmente es la cantidad, el acompañamiento y la frecuencia con la que se toma.

Entonces ¿Cómo podemos prepararla? ¿Cómo debemos consumirla? Pues bien, se recomienda tomar pasta de 2 a 3 veces por semana, en cantidad moderada. Como la pasta es un alimento de sabor neutro se puede combinar con cualquier aliño (ya sea de carne, de pescado o de verduras), ligero o con poca grasa si se quiere cuidar la línea. Tomarla al dente también es un factor que la hace más ligera, no podemos aprovechar tan bien sus azúcares, por lo que es sensiblemente más light.

Algunas opciones saludables pueden ser: ensalada verde variada con platito de tallarines con salmón y cebolla; tazón de gazpacho con platito de macarrones con salsa casera boloñesa; sopa ligera de fideos con tortilla de berenjena y tomate aliñado; ensalada con brotes de soja y fideos de arroz con gambas…