Me apetece pasta

La pasta es un alimento lleno de energía saludable. La pasta alimenticia (como los macarrones, tallarines, fideos, canelones o espaguetis) destaca por su alto aporte en hidratos de carbono, la fuente de energía imprescindible para el organismo.

En este post queremos desmitificar que la pasta engorda, y afirmar que es un alimento muy completo y saludable todo depende del acompañamiento.

¿De qué está compuesta la pasta?

La pasta es un alimento a base de harina, la más popular y consumida es la de trigo, aunque también las hay de arroz, maíz y otros granos. Este ingrediente hace de este alimento una fuente muy importante de hidratos de carbono o también llamados féculas, imprescindibles en una dieta equilibrada.  Este nutriente aporta al organismo energía de larga duración, en otras palabras, es nuestro combustible principal. Nuestro cuerpo durante todo el día gasta energía (el cerebro, el corazón, los músculos…), aunque estemos durmiendo o sentados en una silla y más aún si hacemos deporte o tenemos un día de intensa actividad y trajín.

Además de los hidratos de carbono, la pasta aporta proteínas (más si contiene huevo o es rellena), vitaminas y minerales (en especial si tiene puré de verduras, la típica pasta de colores) y fibra (si es integral ya que contiene el grano entero). Destacan las vitaminas del grupo B y minerales como el zinc o el selenio, todos imprescindibles.  Si es una pasta rellena con algún alimento lácteo como el queso, además de ser más energética, tendrá también calcio.

Es por todo esto que la pasta debe incluirse en una dieta equilibrada, en cantidades moderadas si se sigue una dieta de adelgazamiento, pero nunca eliminarla de la dieta. En el consumo de pasta, como en el de otros alimentos, lo que importa realmente es la cantidad, el acompañamiento y la frecuencia con la que se toma.

Entonces:

¿Cómo podemos prepararla? ¿Cómo debemos consumirla?

Pues bien, se recomienda tomar pasta de 2 a 3 veces por semana. Como  la pasta es un alimento de sabor neutro se puede combinar con cualquier aliño (ya sea de carne, de pescado o de verduras), ligero o con poca grasa si se quiere cuidar la línea. Algunas opciones saludables pueden ser: ensalada de hojas verdes con platito de tallarines con salmón y cebolla, gazpacho con platito de macarrones con salsa casera boloñesa,  sopa de fideos con tortilla de berenjena y tomate aliñado, ensalada con brotes de soja y fideos de arroz con gambas,  puré de calabacín con ensalada mediterránea Argal, o un plato único de ensalada variada con conchas de colores, huevo cocido y atún, con una salsa ligera casera de yogur y pepino.